La regulación del JCE: Un confuso galimatías de normas contradictorias que provoca inseguridad jurídica en la competición

JCE en CSD 2 400

La normativa que regula la competición regida por el JCE está dispersa en un sinfín de publicaciones, algunas de ellas carentes de la más mínima difusión, con algunas normas "especiales” no contempladas en el código de carreras.

A modo de ejemplo, aunque desde el pasado mes de junio, el JCE viene realizando controles de doping a los jinetes lo cierto es que cualquiera que consulte el código de carreras publicado en la web oficial del JCE ( http://jockey-club.es/wp-content/uploads/C%C3%93DIGO-febrero-2016-.pdf ) se encontrará con que en el anexo en el que debería publicarse en procedimiento para este control aparece lo siguiente:

jce1

 

De manera que si se quiere conocer el reglamento que regula el doping en jinetes (y que ya se ha vulnerado en distintas ocasiones tal y como explicaremos en un futuro artículo) habrá que buscarlo entre los boletines oficiales.

Pero a fin de cuentas se trata de un anexo al código y en caso de discrepancia se podría intentar justificar el olvido en incluirlo en el código publicado oficialmente por el JCE.


Sin embargo, más grave sería justificar porque el artículo 134 publicado actualmente en el código del JCE no se corresponde en absoluto con el publicado en su boletín del mes de junio ( http://jockey-club.es/wp-content/uploads/ART-134-SEGURIDAD-MeDICA.pdf ) ¿Cuál de los dos  es válido?¿Se le puede exigir a una persona con autorización para montar el cumplimiento de un artículo 134 radicalmente distinto al publicado a día de hoy en el código de carreras de la web oficial del JCE?¿Que pueden pensar los jockeys extranjeros que vienen a montar a España?¿No ha tenido tiempo el JCE de incluir en el pdf de su código el anexo 17 y la nueva redacción del artículo 134 en tres meses que llevan en vigor?

 

¿EN CASO DE DISPARIDAD DE NORMAS, CUAL PREVALECE?

¿A que debe atenerse un participante en la competición regulada por el JCE cuando, como hemos visto, hay distintas normas publicadas?

El propio código de carreras lo deja muy claro:

jce2

 

El Código y sus anexos, regulan la competición, ningún programa, reglamento general o particular podrá transgredir lo dispuesto en este Código.



LA INVENCIÓN DE “CONDICIONES ESPECIALES” PARA LOS PROGRAMAS DE CARRERAS

A raíz de la información publicada por UF (http://ultimofurlong.com/turf-nacional/1167-el-jce-autoriza-la-participacion-de-dos-caballos-que-no-cumplen-las-condiciones-de-calificacion ) sobre la autorización, por parte del JCE, de la participación de dos caballos que no cumplen las condiciones de calificación previstas en el código de carreras el JCE ha esgrimido la existencia de una “condiciones especiales” que aparecerían como anexo a las condiciones generales del programa de Sanlúcar y que según interpretación del JCE habilitarían el partant de Camp Nou, que terminó ganando el premio 4 en la segunda jornada de carreras del primer ciclo de Sanlúcar (nada se contesta acerca del error en el partant de Penobscot para el tercer día ni tampoco se han dado explicaciones a partants definitivos que parecen con errores en el peso oficial, corregido después en el acta, o caballos que en Francia aparecen como castrados y en el JCE como enteros)

Estas condiciones especiales constan de dos clausulas:

jce3

 

Lo primero que sorprende es la forma elegida por el JCE para aplicar nuevas normas, la de 'inventar' unas condiciones especiales como anexo a las condiciones generales a pesar de que esa posibilidad no se contempla en el código de carreras. Como ya hemos visto en el artículo 1 (apartados I y II) las normas que el código prevé como reguladoras de las carreras son las del propio código, sus anexos y luego se habla como posible fuente normativa de los “programas, reglamento particular, condiciones generales y condiciones particulares, la posibilidad de crear “condiciones especiales” no se contempla en el código ni como fuente de obligaciones ni tampoco como parte de los programas de carreras. Veamos lo que el código dispone acerca de esto y del contenido de los programas de carreras:


En su artículo 10 

jce4

 

Se habla de condiciones generales del JCE y de las sociedades organizadoras y también de las condiciones particulares. Nada de condiciones especiales

Más claro aún es el artículo 45,

jce5

 

La carrera se someterá al código, a las condiciones generales del JCE, a las generales de la Sociedad organizadora y a las particulares de cada carrera. Nada de condiciones especiales.


De hecho, cuando se quiere establecer una norma específica para un programa se hace usando para ello las condiciones generales y siempre que esté norma esté permitida por el código, por ejemplo, la cláusula 16ª del programa de Sanlúcar establece un peso mínimo para los hándicaps de 54 kilos cuando el habitual es de 51 pero esto no es contrario al código (que establece que ese peso mínimo en ningún caso será inferior a 51 kilos, pero no pone reparos a que sea superior). Otro caso parecido es el de la lototurf cuya norma específica está habilitada expresamente por el artículo 117 del código de carreras.


Aunque, como hemos visto, las denominadas “condiciones especiales” no están contempladas en el código y por lo tanto no deberían ser consideradas como fuente de obligaciones si podemos analizar su contenido pues de ser compatible con el código de carreras no habría problema en incluirlas como condiciones generales al igual que la citada clausula 16ª.

La primera de las clausulas autoriza a los caballos que corren en este programa a correr en días consecutivas a tenor de lo dispuesto en el artículo 113, III del código de carreras:

jce6

 

Como podemos ver, este artículo permite expresamente a los comisarios la modificación de la prohibición de correr dos días consecutivos. Si no existiera la frase subrayada, los comisarios no podrían contravenir lo dispuesto en el código a este respecto.


En la segunda clausula, la que se esgrime para dar validez al partant de Camp Nou, se dice de manera confusa que las inscripciones de determinadas carreras se admitirán condicionadas a los resultados que se vayan produciendo. Lo primero que hay que resaltar de esta segunda clausula es que, a diferencia de la primera, no menciona artículo alguno del código de carreras que la de cobertura y no lo hace por una sencilla razón; porque no existe.

En ningún lugar del código se habilita a los comisarios para que modifiquen lo dispuesto en el artículo 86 II del código que es el que establece las condiciones de calificación para los hándicaps.

Así pues, en el caso de la participación del caballo Camp Nou en el premio 4 del programa de Sanlúcar nos encontramos ante dos normas contradictorias, por un lado, el artículo 86 II del código que establece unas normas de calificación que no contemplan excepciones (a diferencia del artículo 113 III que si las prevé). Por otro lado, nos encontramos con una condición especial de redacción confusa que podría contradecir lo dispuesto en el código y habilitar la participación del caballo.

Como ya hemos visto al principio de este artículo en estos casos prevalece lo dispuesto en el código de carreras.

LA REGULACIÓN ES COMPETENCIA DEL JCE

Como ya explicamos en nuestro anterior artículo, nada se puede reprochar a los responsables del caballo y más tras conocer la publicación de esas “condiciones especiales” y menos aún a la Sociedad Organizadora de Sanlúcar De Barrameda (entre cuyas competencias no está la de la regulación de las carreras) que realiza un trabajo espléndido y digno de admiración y de ejemplo para otras sociedades organizadoras y que mantuvo la celebración de carreras en el año 2015.


El JCE debería ceñir su “producción normativa” a los tipos de normas que expresamente se prevén en el código de carreras, publicar las normas donde los “regulados” tienen obligación de encontrarlas (código, condiciones generales y condiciones particulares) debería retirar cualquier norma que se contradiga con lo dispuesto en el código, actualizar la publicación del mismo (que para eso es la norma principal) y debería realizar una profunda revisión de todas las contradicciones que se encuentran dentro del código y entre este y el resto de la normativa.

Lo que no se debe hacer es aplicar las normas de manera arbitraria o mantener normas que repelen al más elemental sentido común. Parafraseando al señor Cocheteux, En todo el mundo, el turf tiene unos códigos de carreras muy estrictos para dar seriedad, seguridad y transparencia. Sin su aplicación, los aficionados, apostantes, profesionales y propietarios quedan desprotegidos y se pierde la confianza”.

 

Autor: Último Furlong

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